Vistas de página en total

domingo, 27 de noviembre de 2011

Tercer encuentro con el mentorado Isaías Calderón (Proyecto Ruiseñor)

Hola:
ayer sábado 26 de Noviembre volví a quedar con mi mentorado Isaías. Esta era la tercera vez que lo hacía y estaba dispuesto a pasar un gran día en su compañía.

Tras recogerlo a las 10:05 en la puerta de casa, le pregunté si había desayunado, al responderme que no lo había hecho, nos dirigimos hacia un supermercado (Mercadona) y me dispuse a comprale lo que le apeteciese de desayuno, pues bien, el resultado de la compra fueron 4 donuts, 2 cruasanes y un pack de 6 batidos de chocolate...jajajaj. ¡¡¡NO se lo comió todo, ya le comenté que lo guardase para otro momento lo que le sobrara del desayuno!!!.

Con el estómago lleno y el ánimo a tope, le comenté el plan del día y nos dispusimos a realizarlo.
Lo primero que hicimos fue ir a la biblioteca de Montilivi, para que tomase relacción con el mundo de los libros, los ordenadores, la consulta bibliográfica, etc.  Tras una intensa hora para él, nos dispusimos a marchar.



Fue entonces cuando al salir de la biblio, recorde que estabamos situados al lado del campo del Girona F.C, y sabiendo la ilusión que le hace el fútbol, nos acercamos al campo a pesar de que estaría cerrado. Pues bien, llegamos a la entrada y encontramos unas de las puertas abiertas, por lo que entramos bajo mi responsabilidad para que pueda echar un vistazo. Ni que decir la cara de asombro e ilusión que se le colocó, mientras su imaginación solo abarcaba jugar en ese campo. No lo hicimos, aunque lo intentaremos otra vez.




Tras estar más de una hora en el campo hablando y planificando futuros encuentros, nos fuimos a la Devesa ya que era día de mercado. Aprovechamos para pasear por el parque mientras hablabamos y cuando llegamos a una esplanada lo suficientemente adecuada, nos pusimos a jugar al fútbol que tanto le gusta, pues he de llevar una pelota siempre conmigo por lo que le gusta.
Después de haber jugado hasta las 2 del mediodia, nos marchamos hacia su casa, mientras me va recordando que la semana que viene hemos de volver a quedar.



Se lo pasó bomba, la felicidad que acompañaba su rostro era esa felicidad insuficiente que no parece encontrar de manera habitual.

Me encanta poder quedar con él y ver como se comporta conmigo como si fuese ya su hermano mayor.

La semana próxima os seguiré contando.

Un saludo.



sábado, 19 de noviembre de 2011

Segundo encuentro con el mentorado Isaías

Holaaaaa:
el Viernes día 18 tuve el segundo encuentro con el mentorado Isaías, esta vez quedamos por la tarde, cuando salió de clase. Hubo una gran interacción entre ambos a pesar de los nervios que yo tenía, pues resulta que justo en la rotonda que hay situada a unos 20m de su casa me habían dado un golpe en el coche, con lo que llegué más tarde a su casa por tener que esperar a los Mossos. Llamé a su madre para informarla y al encontarme más tarde con el niño empezó a preguntarme y a "consolarme" por el golpe.

Estuvimos un rato hablando y paseando por Santa Eugenia, comentando lo que le gustaría hacer en futuros encuentros, como le había ido en el cole...Empezó a contarme sus batallitas con los amigos, hecho que me hacía sentir más integrado en su día a día, pues me describía, sin preguntarle yo nada, las chicas que le gustaban, las bromas que hacía con sus amigos, lo que piensa del resto de sus comapñeros de colegio, etc.

Por último y tras la sesión oratoria y turística por el barrio, nos dispusimos  a pasar por su casa para recoger una pelota e ir a jugar a la pista de baloncesto que hay cerca de su casa. Como en el día anterior, se lo pasó bomba, pues le encanta hacer deporte, por lo que aproveché para recalcarle una vez más la necesidad de relaccionarse con sus amigos y compañeros para poder practicar el deporte en compañia, sin tener que esperar a que vaya yo para disfrutar del deporte.


Un día más ha sido un encuentro genial (a excepción por lo del coche), creo que cada vez estoy más cerca de esa bonita relacción que me he propuesto establecer con el.

Un saludo a todos.

Primer encuentro con el mentorado Isaías


Hola a todos.


La primera quedada con mi mentorado Isaías, tuvo lugar el pasado sábado día 12 de Noviembre.
Lo primero que nos dispusimos a hacer a las 10:00 de la mañana fue dar un paseo en el barrio de Santa Eugenia con el fin de mostrarle el emplazamiento de la nueva biblioteca, ya que previamente me había informado de que desconocía en lugar en el que será inaugurada.
Podía comprobar perfectamente, como el niño mostraba una faceta que colindaba entre la timidez y el miedo. Yo comencé a romper el hielo con temas referidos a sus aficiones y demás gustos.
Poco a poco el niño iba centrando cada vez más su mirada hacia mi persona, hasta el punto que tomó la iniciativa y sin esperarlo me propuso jugar al fútbol.
Pues bien, eso hicimos, lo acompañé a casa a recoger una pelota y el propio niño, me traslado hasta un espacio con césped donde poder practicar dicho deporte.
Jamás hubiera imaginado, que unas cuantas patadas a un balón, acercasen más a dos persones que una larga y “aburrida” conversación.
A lo largo de la mañana me tuvo jugando una y otra vez al fútbol, seguido de unas “partidas” de baloncesto que torpemente podíamos jugar con el balón de fútbol.
En el descanso que hicimos tras terminar de jugar, acompañé al niño para comprarle un bocata y uno refresco con el hidratarse. Una vez comprado esto, nos dispusimos a volver al parque, esta vez para hablar un poco, ya que el niño mostraba una abertura inimaginada un par de horas antes. Me comentó que le encantaba jugar al fútbol, pero que apenas lo podía hacer, porque no tenía ese empuje de proponerle a sus compañeros de clase e incluso amigos poder quedar por la tarde como cualquier niño a jugar un inocente partido de fútbol.
Pues bien, ese fue mi centro de atención en la conversación, la cual se centró en hacerle ver lo importante de las relaciones sociales, el compañerismo, el empuje a decir las cosas...Concluida la charla y con el niño un poco más decidido en colaborar en el tema tratado, nos dispusimos a jugar otras sesiones de baloncesto, las cuales concluyeron con un resultado más que bueno, pues tenía a mi lado a un niño súper feliz, deseoso como le decía a su madre de volver a quedar conmigo.

Creo que ha comenzado una compleja y buena relación que seguro nos reportará un mundo de sentimientos y actitudes increíbles.

El proyecto ruiseñor

Hola a todos:
desde el primer día que me propusieron hacer el proyecto, estaba convencido de querer hacerlo, pues vi la posibilidad de ayudar a  alguien en su labor integratoria, además de ayudarme a mí a crecer como persona y hacerme más cercana y comprensible de aquellos que dejan todo por la esperanza de una vida mejor.